UNA LUZ QUE ALUMBRA INDECISA

"Es un lugar de encuentro para compartir poemas, frases , fotos. Es un lugar apacible , un remanso donde toda alma de mariposa soñadora y bohemia como en una flor quiere beber el dulce néctar. Un lugar para compartir.

domingo, 24 de noviembre de 2013

¡CÓMO QUISIERA, SEÑOR CÓMO QUISIERA!

¡Cómo Quisiera Señor,  Cómo Quisiera!

¡Cómo quisiera, Señor, amado mío!
¡Como quisiera en esta tarde  otoñal
 comenzar a navegar con rumbo fijo!
Que  pueda en este ocaso darte el timón de
mi vida y Tú capitán en tierra y mar conducir
en esta tormenta mi alma fatigada.

¡Cómo quisiera, Señor, amado mío! ¡Cómo quisiera!
que la brisa diáfana  de tu Espíritu Santo
haga henchir las velas de mi pobre embarcación
en esta tarde serena, donde el sol se pone de rodillas
en tu presencia.

¡Cómo quisiera, Señor, amado mío! ¡Cómo quisiera!
Partir junto a tí, encontrar una isla, una cadena de
corales , una corriente serena y allí anclar  y quedarme en
silencio, sola en tu presencia,

¡Cómo quisiera, Señor!, amado mío! ¡Cómo quisiera!
Encontrar el lugar que para mí hay preparado,
lejos del bullicio y el tumulto, así frente a ti
 confesarte mis errores y Tú con dulces palabras
me hables de las cosas que de mi no te dan honra.

 ¡Cómo quisiera, Señor, amado mío! ¡Cómo quisiera!
dejar que guíes mi vida.
, ¡Que se suelten las amarras, que se leven las velas
 de mi pobre embarcación.
 navegar en esta tarde de abril,
tarde de otoño y así hablar contigo, darte
mi alma,  mi ser, mi mente, mi vida entera.

¡Cómo Quisiera Señor,  Cómo Quisiera!















Autora: Mirta Barolo
Derechos reservados.


sábado, 23 de noviembre de 2013

BRISA

Brisa


Una brisa suave y cálida se desliza en el jardín de mi casa,
arrulla las hojas de los álamos, mece a la enredadera
que sobre un rollizo tronco se desmaya.
¿De dónde vendrá? Se presenta con un séquito de minúsculas
reminiscencias con fragancia a jazmines, a tierra recién regada.
Esta brisa invade mi corazón con nostalgias.

Un aroma a cascarillas, a merienda recién preparada,
 un cuaderno de tareas, unas trenzas despeinadas.
Un guardapolvo en las manos de una niña fatigada.
Esta me estremece el alma; instalándome en el jardín de mi infancia.

Bendito Padre Celestial, ahora pienso, en esa niña rebelde que Tú buscabas,
para bendecir su vida y llevarla a un hermoso lugar (Tu Presencia).
Hoy, ya mujer te busco, quiero respirar la brisa, llenar mis pulmones, soltarme el cabello,
abrir mis brazos esperando Tú abrazo tierno extendido hacia mí dándome,
a comer pan del cielo.














Autora: Mirta Barolo de Acuña.







viernes, 22 de noviembre de 2013

ORACIÓN NOCTURNA.

Oración nocturna

Señor, he elegido este instante inmensurable,
Para abrir mi corazón acongojado.
Elevo a tí mi rostro cubierto de lágrimas.
Quiero hablar, no puedo casi pronunciar ni una palabra.

 lagrimas, solo lagrimas. Es todo tan denso,
 tan confuso como un espejo cóncavo, donde todo se desforma.
Pero aun así elevo mi corazón a Ti Padre de lo imposible,
 omnisciente Dios. Aunque no alcanzo a comprender

 lo que ocurre, en lo profundo de mi corazón, ni en el convulsionado
mundo, yo confío en Ti, fuente eterna de toda verdad.
Entre lágrimas yo igual te adoro, te alabo por lo que
tú representas para mí.

Ahora quiero decirte gracias, por el silencio de la noche,
por el leve sueño de las mariposas, por los pájaros dormidos
en los álamos, por los colores mutables y eternos de las cosas.

Por la capacidad con la que me dotaste de estar triste y alegre,
por las sonrisas y las lágrimas por estar viva, en tu presencia.
Por amarme hasta la Cruz.

Gracias por los amigos, Gracias por los sueños que compartes conmigo,
por estar aquí junto a mi cama, mientras por mi rostro fluye este río de
lágrimas, gracias por el primer pájaro que mañana despertará
con su trino al alba.










Mirta Barolo de Acuña.

SUSURO

Susurro

No existe la soledad.
Aunque los sentidos falibles,
intenten convencerme.
La lluvia lo confirma, los lirios azules,
han hecho una barricada, a las marimoñas,
amarillas y naranjas.

Las blancas calas, los pájaros que trinan
dulcemente junto al estanque, mientras;
las ramas del sauce llorón, estallan en verdor,
se balancean cadenciosamente sobre sus aguas.

Mi corazón Señor, siente el llamado de tu
Espíritu Santo, a  cantar  alabanzas, mientras
tu presencia me envuelve el corazón con sedas
blancas, una brisa diáfana llena mis pulmones.

Inspiro profundamente, me lleva a un mar de cristal,
donde las fibras de mi corazón son tensadas y suenan
Como una lira, como un arpa.

No existe la soledad, tú estás a mi lado.
Librándome de la tristeza y la nostalgia.























Mirta  Barolo de Acuña

Derechos reservados.





RENUNCIA


Renuncias

Rasgó sus vestidos
al huir de la fiesta,
cuando atormentada
renuncia a ella.

Con sus pies cansados
y manos abiertas
palpando con cautela,
buscó la salida
del cruel laberinto.

Ya, sin antifaz,
sentada en el suelo
lamenta el precioso
vestido de seda.

Ahora de lejos,
escucha la música
que no era para ella.

Levanta su rostro
hacia el cielo abierto
y del mismo ejecutan
para ella
una sonata perfecta…














                                                                             Mirta  Barolo de Acuña
Derechos Reservados.


MARIPOSA SEDIENTA

Mariposa Sedienta


Gimió la tarde, rompió el silencio
del triste jardín del aquel ángulo
oscuro del universo.

Los pájaros azules y las mariposas sedientas,
bebieron sus lágrimas,
lloraron con ella.
Parada en la ventana, tomó entre sus manos la paloma
sedienta.

Con pies inseguros, marchó a tientas.
(No fue en vano su andar sobre la hierba).
Sonrió con leve sonrisa, con movimiento
leve agitó su mano pequeña.

La tarde atónita salió a su encuentro.
Ella recogió una vasija de agua de manantial
que brotaba de la inamovible peña.

Así, serenas, tarde, mujer y  paloma bebieron
juntas el agua fresca. El sol como un intruso
atravesó la copa de los árboles, se unió a la fiesta.

Dios iluminó con luz inexorable, el ángulo oscuro
de aquel pequeño universo, hoy se escuchan risas, trinos,
 y un ángel cuida el jardín,
mientras ella adora Dios con canciones tiernas.








                                                                                        
Autora: Mirta Barolo de Acuña.

Derechosa reservados